El trastorno bipolar es descrito como un desorden del estado de ánimo caracterizado por la presencia de uno o más episodios con niveles anormalmente elevados de energía, afectando directamente el estado de ánimo del individuo.

Comúnmente esta situación toma mayor énfasis en momentos y/o situaciones de confrontación directa, las cuales hacen referencia a sus problemas personales y de salud.

Sin embargo, el trastorno bipolar no es igual a los altibajos que pueda experimentar unas personas.

De hecho, los síntomas bipolares son más potentes y pueden dañar las relaciones interpersonales de un individuo, hasta el punto de hacer que sea más difícil ir a la escuela o conservar un empleo.

Algunas personas que sufren del trastorno bipolar intentan hacerse daño con frecuencia o inclusive llegar a suicidarse.

Causas del trastorno bipolar

Las causas del trastorno bipolar no siempre son claras. De hecho, los científicos están tratando de obtener más información sobre el trastorno a través de estudios.

No obstante, existen diferentes factores pueden contribuir al trastorno bipolar, entre ellos:

  • Genes: Esto debida la enfermedad puede contraerse de forma hereditaria
  • Anormalidad Craneal: Cualquier anormalidad en la estructura y función del cerebro puede acarrear como consecuencia.

Síntomas más comunes

Las personas que padecen del trastorno de bipolaridad pueden tener episodios maníacos, depresivos, o “mixtos”. Estos son conocidos como “episodios anímicos”, muchos de ellos coinciden con características de otros trastornos mentales.

Estos episodios anímicos provocan síntomas que duran una semana o dos y a veces más. De hecho, durante un episodio, los síntomas se presentan todos los días durante la mayor parte del día.

En realidad los episodios anímicos son intensos, las emociones son fuertes y ocurren junto con cambios extremos en el estado de ánimo y por ende en los niveles de comportamiento.

Aquellos que sufren un episodio “maníaco” pueden:

  • Sentirse alegres o animados
  • Sentirse muy nerviosos, alterados o ansiosos
  • Hablar muy rápido de muchas cosas distintas
  • Estar sensibles, inquietos o irritados
  • Tener problemas para relajarse o dormir
  • Creerse capaz de hacer muchas cosas a la vez y estar más activos de lo común
  • Hacer cosas arriesgadas

Los que sufren un episodio “depresivo” pueden:

  • Sentirse deprimidos o tristes
  • Sentirse preocupados y vacíos
  • Tener problemas para concentrarse
  • Olvidarse de las cosas frecuentemente
  • Perder con facilidad el interés en actividades divertidas y volverse menos activos
  • Sentirse cansados o sin energía
  • Tener dificultad para dormir
  • Pensar constantemente en la muerte o el suicidio

Si se sospecha de sufrir de trastorno bipolar, lo más recomendable es acudir rápidamente a un especialista.

De esta manera, podrán diagnosticar de manera correcta y brindar las herramientas para tratar esta enfermedad.

[Total:0    Promedio:0/5]